Según informó el cuerpo de seguridad en una nota de prensa, la estructura de la organización operaba captando mujeres en Venezuela aprovechando su situación de vulnerabilidad. Una vez llegaban a España, las obligaban a saldar deudas impuestas entre 4.500 y 8.000 euros mediante el ejercicio de la prostitución.
Las víctimas eran trasladadas a un piso ubicado en Santa Cruz de Tenerife, específicamente en la zona de La Salle, donde iniciaba su explotación. Los investigados controlaban sus cuentas bancarias, gestionaban anuncios en páginas de contactos, fijaban los servicios sexuales y administraban los beneficios obtenidos.
Las mujeres debían permanecer disponibles 24 horas, todos los días de la semana, y no podían rechazar ningún servicio, de acuerdo con lo informado por los investigadores.
La operación culminó con una entrada y registro que permitió identificar a tres víctimas y detener a cinco integrantes de la organización criminal. Los agentes intervinieron 8.630 euros en efectivo, siete teléfonos móviles, un ordenador portátil, una tablet y abundante documentación relacionada con los hechos investigados.
Con información de AlbertoNews





