A cien días del doble terremoto del 24 de junio, la organización Cecodap expuso un análisis en el que advierte que la falta de información oficial representa un “riesgo agravado de protección” para los niños, niñas y adolescentes afectados por el cataclismo.
Según la ONG, dedicada a la defensa de los derechos de la población infantil y adolescente en Venezuela, la prolongación de esa ausencia de datos “impide conocer con suficiente precisión quiénes siguen afectados, dónde están, qué derechos continúan comprometidos y qué respuestas requieren”.
De acuerdo con el informe, el gobierno interino de Delcy Rodríguez comenzó ofreciendo un balance diario tras los sismos, que luego pasó a frecuencia semanal con menos información, hasta acumular más de un mes sin publicar un nuevo reporte. Cecodap señala además que nunca se presentó información desagregada por edades sobre las víctimas.
La organización elaboró una base de datos que registra 3.267 casos de personas menores de edad afectadas de alguna manera por los terremotos, con presencia en 20 de los 24 estados del país, producto del desplazamiento de familias desde las siete entidades con los daños más severos.
Más de la mitad de los casos documentados, 1.811 (55,4%), corresponden a niñas, niños y adolescentes en situación de desplazamiento interno, grupo que según Cecodap enfrenta “dinámicas particulares y múltiples derechos vulnerados”, incluyendo duelos por la pérdida de familiares, del hogar y de sus rutinas.
El informe recuerda que al inicio de la emergencia se logró descartar un escenario masivo de menores abandonados o separados de sus familias, pero advierte que persisten riesgos de dificultades de reunificación, institucionalización innecesaria y pérdida de vínculos familiares o comunitarios en casos individuales.
Cecodap alertó sobre el peligro de que, con el paso de los meses, fallas como la precariedad de la vivienda, las dificultades para asistir a la escuela, la sobrecarga de las familias y la pérdida de seguimiento institucional se conviertan en una “nueva normalidad” para la niñez afectada.
Con información de Infobae





