El Programa de Alimentación Escolar (PAE) de Venezuela atraviesa una crisis profunda que afecta su cobertura, frecuencia y calidad nutricional, según estudios independientes, organizaciones civiles y especialistas en nutrición y educación citados por El Nacional.
El programa fue diseñado en 1996 como una herramienta para garantizar alimentación diaria y balanceada a los estudiantes del sistema público. Sin embargo, aunque las cifras oficiales sostienen que el sistema mantiene una cobertura amplia y en expansión, datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 contradicen esa versión.
De acuerdo con la Encovi 2025, solo 29% de los estudiantes beneficiarios del programa recibe comida todos los días. La mayoría de los beneficiarios, equivalente a 59%, afirma que la alimentación llega únicamente algunos días de la semana, mientras que un 11% asegura que el servicio casi nunca funciona.
Sindicatos docentes, organizaciones civiles y representantes han denunciado en los últimos años múltiples irregularidades vinculadas al funcionamiento del PAE, entre ellas la irregularidad en la entrega de alimentos, la ausencia de proteínas y la falta de infraestructura adecuada en los planteles.
Especialistas advierten que el deterioro del sistema afecta el desarrollo cognitivo, la permanencia escolar y la salud física y mental de niños y adolescentes, particularmente en hogares en situación de pobreza extrema.
Con información de El Nacional





