Según investigación del The New York Times, Isabela Herrera, hija del banquero, contrató a Alina Habba para desempeñarse como consejera general de Concord Partners, empresa registrada en Florida en octubre de 2025. El acuerdo contemplaba un pago de 10 millones de dólares anuales durante cuatro años, con bonificaciones que elevarían su valor a más de 50 millones de dólares.
Habba se desempeñaba en el Departamento de Justicia, donde supervisaba fiscalías federales y asesoraba a la secretaria de Justicia Pam Bondi, cuando fue contratada. Renunció a ese puesto en diciembre de 2025 y comenzó a trabajar para Concord Partners el 1 de enero de 2026. Quince días después, el 15 de enero, Trump concedió el indulto a Herrera Velutini y Vázquez Garced.
Personas familiarizadas con el acuerdo señalaron que consideraban que Habba fue contratada para ayudar a obtener el perdón presidencial. Sin embargo, Habba rechazó cualquier vínculo entre su trabajo privado y la decisión de Trump. «Cualquier insinuación de que mi empleo haya tenido algo que ver con la obtención de un indulto es falsa», declaró al periódico.
Herrera Velutini, Vázquez Garced y el exagente del FBI Mark Rossini fueron acusados originalmente de participar en un esquema de sobornos relacionado con la campaña de primarias del Partido Nuevo Progresista en 2020. La Fiscalía federal alegó que el banquero financió una encuesta política a cambio de que Vázquez Garced destituyera al jefe de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras. Los cargos fueron reducidos posteriormente a delitos menos graves.
Isabela Herrera, de 25 años en ese momento, donó un millón de dólares al supercomité MAGA Inc. en diciembre de 2024, además de comprometerse a aportar 2,5 millones de dólares al proyecto del salón de baile de la Casa Blanca. Estas contribuciones motivaron una denuncia del Campaign Legal Center ante la Comisión Federal de Elecciones, que consideró que podría actuar como intermediaria de su padre. Antes de esas donaciones, su única contribución política en Estados Unidos había sido de 20 dólares a la campaña de Pete Buttigieg en 2020.
La Casa Blanca negó que Habba hubiera intervenido en la concesión del indulto. La sucesión de donaciones, la contratación y el posterior indulto ha reavivado cuestionamientos sobre el acceso al poder en Washington y la influencia del dinero en decisiones políticas.
Con información de AlbertoNews





